El 2 de julio, el Campus Infanta de Madrid abrió de nuevo sus puertas a una de las actividades internacionales más consolidadas de la Asociación Pro Huérfanos de la Guardia Civil. Hasta el 10 de julio, 37 jóvenes participaron en una nueva edición del Curso de Inmersión Lingüística 2026, diseñado académicamente por Dundee School of English con el objetivo de mejorar el aprendizaje del inglés y del español a través de una experiencia basada en la convivencia y el intercambio cultural.
Junto a los huérfanos de la Asociación participaron beneficiarios de los servicios sociales de la Guarda Nacional Republicana de Portugal, la Gendarmería Nacional de Francia, el Arma dei Carabinieri de Italia, la Gendarmería Nacional de Rumanía, la Gendarmería Militar de Polonia, la Inspección General de Carabinieri de Moldavia y la Policía Nacional de Ucrania.
Aprender un idioma viviendo la experiencia
Las mañanas estuvieron dedicadas a las clases de inglés o español, según la modalidad elegida por cada participante. El profesorado trabajó con una metodología basada en la comunicación, fomentando que los alumnos utilizaran el idioma desde el primer momento.
Pero el aprendizaje continuaba mucho más allá del aula. Madrid se convirtió en un escenario donde practicar lo aprendido de forma natural. Las visitas al Parque del Retiro, la Plaza Mayor, la Gran Vía, el Museo Nacional del Prado y el Estadio Riyadh Metropolitano permitieron conocer algunos de los espacios más representativos de la ciudad mientras las conversaciones cambiaban de un idioma a otro con total espontaneidad.
El programa de Inmersión Lingüística 2026 incluyó también una visita al Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, uno de los conjuntos monumentales más importantes del patrimonio histórico español. Recorrer sus estancias, conocer su historia y descubrir su valor artístico permitió a los participantes acercarse a una parte esencial de la cultura española en un entorno diferente al habitual, convirtiendo la excursión en una nueva oportunidad para seguir aprendiendo.
Con el paso de los días, el idioma dejó de ser únicamente el objeto de estudio para convertirse en una herramienta de comunicación. Las comidas, los paseos, las actividades y el tiempo libre favorecieron un intercambio constante entre los participantes, que terminaron creando amistades por encima de las fronteras y de las diferencias culturales.
Conocer la Guardia Civil desde dentro
Entre las actividades más esperadas figuró la visita al Complejo de la Guardia Civil de Valdemoro, donde los participantes tuvieron la oportunidad de conocer el histórico Colegio de Guardias Jóvenes, una institución estrechamente ligada a la historia de la Asociación Pro Huérfanos de la Guardia Civil.
Durante la jornada descubrieron algunas de las capacidades de la Agrupación de Reserva y Seguridad, con especial atención al GRS n.º 1 y al Escuadrón de Caballería. Para muchos de ellos supuso el primer contacto directo con estas unidades y una ocasión para comprender mejor el trabajo que desarrolla la Guardia Civil al servicio de la sociedad.
La formación se completó, ya de regreso en el Campus Infanta, con varias sesiones impartidas por especialistas de la Unidad Técnica de Policía Judicial. A través de ejemplos prácticos y situaciones cercanas a la realidad de los jóvenes, abordaron cuestiones como la prevención de la violencia de género, el uso responsable de las redes sociales y otros asuntos relacionados con la seguridad y la convivencia.
El idioma como puente entre culturas
La clausura del curso, celebrada el 10 de julio, dejó una de las imágenes que mejor resume el espíritu de esta iniciativa. En representación de todos los participantes tomó la palabra la estudiante portuguesa Caterina Ribeiro, quien quiso agradecer la experiencia en español. Apenas unos días antes había comenzado a practicar el idioma y, al finalizar el programa, fue capaz de dirigirse con naturalidad a compañeros, profesores y organizadores.
Sus palabras recibieron un largo aplauso. No solo por el esfuerzo realizado durante el curso, sino porque reflejaban lo ocurrido a lo largo de esos nueve días: el idioma había dejado de ser una barrera para convertirse en un puente entre jóvenes que compartían experiencias, inquietudes y valores comunes.
Durante el acto también intervino la participante española Isabel Gracia, alumna de la modalidad de inglés, quien resumió la experiencia con una frase que encontró un rápido eco entre todos los asistentes: "Las personas con las que he compartido esta experiencia la han hecho inolvidable."
Y quizá esa sea la mejor manera de definir lo que sucede cada verano en el Campus Infanta. La Inmersión Lingüística 2026 no solo ofrece la oportunidad de mejorar el dominio del inglés o del español. También crea un espacio donde jóvenes de distintos países conviven, descubren nuevas culturas y construyen amistades que perduran mucho más allá del curso.
Una edición más, la Asociación Pro Huérfanos de la Guardia Civil reafirma su compromiso con la formación integral de los jóvenes y con el impulso de iniciativas que fortalecen la cooperación internacional, el entendimiento entre culturas y los lazos que unen a las familias de las instituciones participantes.















